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02·06·21

El verano a la vuelta de la esquina: evita los golpes de calor al correr

Los golpes de calor al correr son un riesgo habitual para los runners. Y aunque hacer este deporte en verano tiene ventajas, implica que debes ser consciente de algunas medidas y aprender cómo debes correr durante los meses de gran calor.

Correr cuando las calles se derriten

Es cierto que las dificultades nos ayudan a mejorar y que nos gusta ponernos a prueba de vez en cuando para superarnos a nosotros mismos. No obstante, aunque a los runners nos gusten los retos, hay algo de lo que huimos: el calor.

Si este es tu caso, seguro que en verano usas estrategias como trotar al amanecer o salir cuando empieza a hacerse de noche. Incluso hay quienes optan por las cintas del gimnasio y la ayuda inestimable del aire acondicionado en recintos cerrados de este tipo. Cualquier solución es válida para evitar la sensación de asfixia mientras disfrutamos de la experiencia, que es realmente lo que muchos de nosotros buscamos al calzarnos las zapatillas.

Dicho esto, también hay una afirmación que debemos mencionar: se puede correr en buenas condiciones incluso con temperaturas y niveles de humedad muy altos. No obstante, para conseguirlo hay que tomar una serie de precauciones.

Un golpe de calor es uno de los supuestos más graves de hipertermia, algo que también se denomina shock térmico y que se produce después de un sobrecalentamiento del cuerpo. Sus causan son las temperaturas altas mezcladas con la práctica de ejercicio físico excesivo.

Así que, para evitar que esto te ocurra cuando sales a correr, toma nota.

Para empezar, debes saber detectarlo. Si sientes desorientación y palpitaciones puedes estar ante un episodio de estas características, porque tu temperatura corporal podría haber aumentado de forma repentina y superado los 40 ºC. Otras señales claras de que esto puede haber ocurrido son el dolor de cabeza, náuseas y vómitos.

Si quieres evitar estas situaciones, sigue estas pautas.

  • Adecúa el esfuerzo a tu estado físico y a las condiciones atmosféricas.
  • Calienta antes de empezar el ejercicio.
  • Evita las horas de más calor y sol del día.
  • Usa ropa holgada y transpirable.
  • Hidrátate.
  • Protégete del sol.

Siguiendo estos sencillos consejos, no deberías tener problemas. Si la temperatura está entre 20 y 30 ºC todo irá bien, pero una temperatura superior a 30 ºC puede poner en riesgo a tu organismo. Por eso debes vigilar las reacciones de tu cuerpo y reaccionar rápido ante malestar o síntomas como los citados anteriormente.

Si tienes que realizar una carrera en condiciones extremas de sol y calor, piensa en todo aquello que puede afectar a tu rendimiento. Prepara bien todo el material que necesites y no te olvides de hidratarte mucho las horas, incluso días, previos a la competición, ya que durante el recorrido tus opciones para beber líquido van a ser más reducidas.

Si quieres experimentar lo que supone enfrentarse a un golpe de calor, puedes probar a meterte durante unos minutos en una sauna. De hecho, muchos deportistas de élite entrenan dentro de cámaras que reproducen climas de calor extremo para que los atletas puedan experimentar qué es llegar al golpe de calor y descubrir sus límites.

Las claves para sobrellevar una carrera en condiciones de calor y humedad y conseguir una buena marca pueden resumirse en: hidratarse, protegerse del sol con crema solar o corriendo por la sombra cuando sea posible y, sobre todo, parar si se siente que se está llegando al límite.

Consejos para correr en verano

Como sabemos que te gusta correr y que ni en verano vas a dejarlo, queremos darte unos pequeños tips que te ayudarán a seguir sumando kilómetros durante los meses más calurosos. El primero es reducir tu masa corporal, ya que cuanta más tengas, más difícil te será deshacerte de esa temperatura que te atosiga. Esa puede ser la razón por la que las mujeres suelen demostrar un mejor desempeño en estas condiciones que los hombres.

Además de esto, si vas a correr este verano a menudo empieza poco a poco en tus sesiones, elige zonas con sombra y sal en las primeras horas de la mañana o las últimas antes del atardecer. Lleva ropa ligera, hidrátate y no fuerces tu cuerpo. Por último, sigue con atención las reacciones de tu organismo, tu respiración, tu capacidad para hacer esfuerzos y los latidos de tu corazón; si hay alguna reacción adversa, haz un parón y toma un trago de agua fresca.

El deporte siempre hace que te recargues de energía positiva, y en verano el esfuerzo se duplica, por lo que tu sensación de felicidad será aún mayor. Además, con la luz del sol, mejorarás el tono de tu piel y tu cuerpo se nutrirá de vitamina D. Ya no tienes excusa para dejar de correr en verano, sino más motivos por los que salir a comerte las calles… Pero siempre con las precauciones que te hemos recomendado. Solo tienes que saber evitar los golpes de calor al correr y disfrutar del deporte al aire libre.

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