VOLVER A NOTICIAS
Nutrición
09·03·21

Estar bien hidratado, el propósito que todos deberíamos compartir

Si en esta vida existe algo sin lo que no podemos vivir, es el agua. Beber es necesario para estar bien no solo por dentro, sino también por fuera. Como es lógico, es un elemento esencial para la hidratación del cuerpo, así que rellena tu botella, lee este post y ¡Be water my friend!

Dato curioso, nuestro cuerpo aguanta mucho más tiempo sin alimentos que sin agua. ¿Quieres alucinar? Pues mucha atención a esto: podemos estar hasta 4 meses sin comer y, sorprendentemente, sobrevivir. Pero nuestro cuerpo solo nos permite estar entre 3 y 5 días sin beber agua. Así de importante es ingerir este líquido cada día de nuestra vida. Pero, ¿cuál es el motivo?

Por qué es tan importante permanecer siempre hidratado

De todo nuestro cuerpo, un 57-60 % es agua. Pero, además, nuestro cuerpo no tiene provisión para almacenarla. ¿El problema? Que cada día perdemos entre aproximadamente dos litros y medio que, por supuesto, hay que reponer sea como sea. Para que lo entiendas, esto significa que debe haber un equilibrio entre entradas y salidas. ¿Cuáles son estas salidas?

  • La orina y las heces: con la orina es con lo que más agua gastamos, pudiendo perder hasta un 60 % del total. Con las heces, bastante menos (un 12 %).
  • La respiración: con esta simple acción podemos llegar a perder hasta un 20 % de nuestro líquido.
  • La transpiración: es decir, cuando sudamos. Por eso es tan importante hidratarse después de hacer deporte… Pero hablaremos de esto a continuación.

¿Cómo nos afecta no estar hidratados?

Aquí puede haber dos tipos de consecuencias. En primer lugar, en nuestro bienestar físico, y en segundo, en la actitud. Entre los principales desequilibrios en nuestro sistema, se encuentran estos.

  • Una mala circulación. Pues sí: puede provocar coágulos porque nuestra sangre también es menos líquida y más propensa a solidificarse. Es mucho más fácil que ocurra en las extremidades inferiores. Hormigueo, dolor o picores son los primeros síntomas que puede provocar esta coagulación.
  • Mala digestión. Sin la suficiente agua, nuestra digestión se vuelve lenta. Muy lenta. Esto hace que se vayan acumulando los deshechos en nuestro organismo y, de repente… Suframos de estreñimiento.
  • Infección de orina. Los riñones trabajan como campeones, pero si no los ayudamos, de vez en cuando flaqueanm aunque tampoco vamos a echarles la culpa. El trabajo de filtración se vuelve mucho más duro si les falta agua, y esto puede producir una molesta infección de orina o de riñones. ¡Te aseguramos que no son nada agradables!
  • Retención de líquidos. Si nuestro cuerpo no está lo suficientemente hidratado, él mismo toma sus propias decisiones y dice: «pues me guardo un poco». Y aquí es donde empieza la famosa retención de líquidos con la que aumentamos de peso, se nos hinchan las piernas, los tobillos o el abdomen.
  • Dolor de cabeza. Hay veces en que, cuando el cuerpo se ve obligado a conservar una pequeña cantidad de agua como mencionábamos antes y se activan una serie de mecanismos. Los vasos sanguíneos se contraen, provocando mucho menos flujo de oxígeno y sangre en el cerebro. El resultado suelen ser dolores de cabeza.

En cuanto a la actitud, los síntomas más habituales suelen ser la falta de concentración, el cansancio, la somnolencia, la debilidad o los mareos. Justo lo que no necesitamos para afrontar el día a día.

Consejos para hidratarse bien

Una de las cosas más importantes al respecto, y que seguro que ya sabes, es la cantidad de agua que se recomienda beber cada día: entre un litro y medio y tres litros. El intervalo es tan amplio porque hay una serie de condiciones que dependen de cada persona, y en función de las cuales deberá ingerir una cantidad u otra. Principalmente, esto tendrá que ver con tu edad y sexo. Los hombres, por lo general, necesitan más cantidad de agua que las mujeres. La cantidad también va aumentando considerablemente conforme lo hace la edad: cuantos más años, más agua necesitarás.

Para que te sea más fácil, uno de los mejores consejos para hidratarse bien es ir calculando la cantidad de agua diaria en función de los vasos que bebes, que suelen tener una capacidad entre 200 y 250ml. Ayuda mucho más a controlar la ingesta y cumplirla a rajatabla.

Qué beber en casos especiales para hidratarse

Hay momentos en los que, por el calor, o por haber realizado algún deporte o esfuerzo físico extra, nuestro cuerpo necesita una hidratación extra. En estos casos se puede complementar beber agua con alguna bebida isotónica.

Las bebidas azucaradas o el alcohol

Si lo que queremos es hidratarnos, con este tipo de bebidas conseguiríamos el efecto contrario, es decir, nos deshidrataríamos más. Por eso, lo mejor es ingerir estas bebidas de forma responsable solo cuando estamos lo suficientemente hidratados y para complementar, nunca para sustituir.

Como ves, una buena hidratación es fundamental en nuestro día a día y para reforzar nuestro bienestar. Nos aporta, energía, satisfacción y, en definitiva, el equilibrio que necesitamos. Así que vayas donde vayas, intenta llevarte tu botellita.

Promociones

1 seguro = 1 árbol
Plantamos un árbol
por cada nuevo seguro que contrates