06 / 05 / 21

Un imprescindible en nuestra dieta: los frutos secos

¿Conoces los beneficios de los frutos secos? Es cierto que tienen fama de engordar, pero también son buenos para el corazón y aportan vitaminas y minerales. Su ingesta controlada te proporciona una buena cantidad de nutrientes y te sacian. Por no mencionar lo buenos que están ¡poco más se le puede pedir a un alimento! Ya sea como tentempié o como aperitivo, no te olvides de tomarlos con regularidad. Te explicamos por qué.

Beneficios de una dieta con frutos secos

Una dieta que incorpora frutos secos es, sin duda, una dieta saludable. Al menos si no están fritos y bañados en aceite y sal, en cuyo caso hay que moderar mucho más su consumo. Al tomarlos de manera habitual, contribuyes a prevenir dolencias cardiovasculares e ingieres ácidos grasos insaturados, vitaminas, minerales y fibra.

Lo tienen todo: son económicos fáciles de almacenar y puedes llevarlos fácilmente para tomarlos en cualquier situación. Y, en esas largas mañanas de trabajo en la oficina o en casa, puedes tenerlos a mano por si notas el estómago vacío. Esta opción es, desde luego, mucho más recomendable que recurrir a la bollería industrial o a cualquier otra comida procesada.

Por si fuera poco, algunos como las nueces, tienen altos niveles de antioxidantes. Con ellos combates la inflamación y el daño en las células y los tejidos del cuerpo que te causan los radicales libres, unas moléculas que aceleran el envejecimiento celular. ¿Qué quiere decir esto? En pocas palabras: que son alimentos perfectos para mantenerte joven. Tu pelo y tu piel te agradecerán que tomes almendras, nueces o anacardos de vez en cuando.

Los huesos, músculos y articulaciones también se benefician de su aporte nutricional y a eso súmale que ayudan a reducir el colesterol y mejoran el funcionamiento de los vasos sanguíneos. Además, si tienes problemas de memoria o del sistema nervioso, también deberías incluirlos en tu dieta. Y, aunque a algunas personas les cueste creerlo, ayudan a mantener un peso adecuado.

Qué cantidad consumir

Piensa que, cuando hablamos de alimentación, casi todo es una cuestión de cantidad… Y, en este caso, pasa lo mismo. Tomarlos en su justa medida es la clave para que te sienten bien y notes los beneficios en tu organismo. Por eso, si sigues preguntándote qué cantidad de frutos secos consumir, te daremos algunas recomendaciones.

En primer lugar, no te dejes llevar por la euforia al pensar que van a beneficiar a tu cuerpo y mente. Consúmelos con mucha moderación. De hecho, es fácil que rebases la cantidad recomendada. Pero, ¿cuál es la cantidad adecuada de este alimento? Muy sencillo: si no estamos siguiendo alguna dieta específica para bajar de peso, lo recomendable es tomar entre 15 y 30 gramos diarios, y aunque te parezca poco, su aporte a tu organismo es enorme.

Si haces deporte de manera cotidiana y, sobre todo, si practicas modalidades con un alto desgaste físico, es importante tenerlos siempre a mano. Te servirán como un aporte de vitalidad y, además, al tomarlos evitarás caer en la tentación de consumir alimentos que contengan azúcares o grasas saturadas.

Cuáles son los mejores frutos secos para tu salud

No nos gustan los favoritismos, pero hay realidades que no se pueden obviar. Los mejores frutos secos son aquellos que combinan el sabor, las propiedades nutricionales y los beneficios para mantener o mejorar el estado físico y mental. Entre ellos están los siguientes.

  • Cacahuetes. Aportan grasas buenas al organismo, y también una gran cantidad de nutrientes esenciales y proteínas.
  • Almendras. Son sabrosas, saludables y tienen casi tantas proteínas y más nutrientes que los cacahuetes.
  • Pistachos. Te proporcionan proteínas, ácidos grasos, antioxidantes y nutrientes. Lo tienen todo, aunque resultan algo más caros que las almendras y, sobre todo, que los cacahuetes.
  • Anacardos. Tienen muy buen sabor y una textura cremosa. Resultan un aperitivo ideal en cualquier comida, ya sea informal o formal.
  • Nueces. Muchas personas las consideran los perfectos de esta lista. Suponen un considerable aporte de calorías, pero ayudan a conservar el buen estado de la memoria y reducen el riesgo de enfermedades del corazón. Ya no solo forman parte de los aperitivos sino que también son ingredientes habituales en ensaladas y productos de repostería.

Cuándo es mejor comerlos

Deberías consumirlos en pocas cantidades y espaciar las tomas para mejorar su efecto sobre tu bienestar. Las mañanas son el momento más recomendable: tómalos en el desayuno o a media mañana para afrontar el día con más energía y con una mejor presión arterial.

Una buena planificación sería, por ejemplo, tomar almendras por las mañanas para comenzar la jornada activo. Y después, a medida que pase el día, tomar algunos cacahuetes para matar el hambre. Por la noche, los anacardos, piñones o pistachos ayudarían a tu sistema inmunitario y a recuperarte después del desgaste de toda la jornada.

Como ves, estos alimentos no solo son deliciosos, sino que sus beneficios son muy completos y necesarios. No te olvides de añadirlos a tu lista de la compra y la próxima vez que leas un artículo en de Pies a Cabeza, acompáñalo con tus frutos secos preferidos ¡Te esperamos!